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Palabras del Excmo. Señor Embajador Mohamed Lamine LAABAS

 

 

Estimadas y estimados compatriotas,
Estimadas amigas, estimados amigos de Argelia,

Es para mí un honor y un privilegio representar a mi país en el Perú, una tierra geográficamente tan lejana, pero tan cercana en los ámbitos de su historia, sus valores humanos, su visión de las relaciones internacionales y su lucha por un mundo de libertad, justicia e igualdad entre las naciones.

La civilización peruana, rica y antigua, ha contribuido de manera significativa al auge de la humanidad.

Perú y Argelia obran juntos, tanto en el plano regional como internacional, por la preservación y la consolidación de la paz en el mundo, en particular, a través de las políticas de buena vecindad y no injerencia en los asuntos internos de los Estados, así como por el desarrollo económico y social de sus poblaciones.

Estos valores comunes me inspiran y guían mi misión en pro de  la consolidación de los lazos de amistad y cooperación con el Gobierno y el Pueblo del Perú y de la búsqueda de nuevas perspectivas de cooperación con la finalidad de izar las relaciones culturales, económicas y comerciales a la altura de las excelentes relaciones políticas existentes entre nuestros dos países.

La presencia en el Perú de la compañía argelina de hidrocarburos SONATRACH en el marco del consorcio gasífero CAMISEA, lleva en sí las semillas de una cooperación más extensa y constituye un ejemplo exitoso de cooperación Sur-Sur.

Dirigiéndome a la Comunidad argelina en el Perú, reitero el compromiso del Estado argelino de estar a la escucha de ella y prestarle la asistencia y el apoyo necesarios, de acuerdo con nuestras responsabilidades hacia ella.